
Cuando hablamos de producción de leche, reproducción o éxito en la transición, a menudo nos centramos en los resultados visibles.
Pero muchos de esos resultados están influenciados por un órgano del que rara vez hablamos: El hígado.
¿Qué muestra la ciencia?
• Durante la lactancia temprana, el hígado actúa como controlador del tráfico metabólico, gestionando el gran flujo de nutrientes y reservas corporales necesarias para apoyar la producción de leche (Drackley, 1999)
• El hígado determina si la grasa corporal movilizada se utiliza para obtener energía, se transporta a otro lugar o se acumula dentro del propio hígado, influyendo directamente en la salud metabólica (Bobe et al., 2004)
• La función hepática está estrechamente vinculada al suministro de glucosa, la función inmunitaria y el rendimiento reproductivo durante el periodo de transición (Overton & Waldron, 2004)
• Una vaca de transición exitosa no es aquella que evita la movilización de grasa, sino que puede gestionarla de forma eficiente (NASEM, 2021; Drackley, 1999)
¿Qué significa esto en el campo?
• El hígado es uno de los pocos órganos que influye simultáneamente en la producción de leche, la fertilidad, la inmunidad y la salud metabólica.
• El rendimiento reproductivo depende de más que solo los órganos reproductivos
• Una vaca clínicamente sana puede seguir enfrentándose a desafíos metabólicos si la función hepática está comprometida
• En algunos casos, el punto de partida de un problema de rendimiento no es la ubre, sino el hígado
En muchas situaciones, el hígado influye silenciosamente en los resultados mucho antes de que reconozcamos un problema.
Conclusión clave
El hígado hace mucho más que procesar nutrientes.
Ayuda a determinar la eficacia con la que una vaca se adapta a las demandas metabólicas de la lactancia.
Visión práctica
El éxito en la transición no se determina únicamente por lo que entra en el rumen.
También depende de lo que el hígado puede hacer con esos nutrientes después.
Porque a veces, las decisiones más importantes en una vaca lechera las toma un órgano que rara vez vemos.
Cuidar la función hepática no es un detalle menor dentro del manejo productivo: es una decisión estratégica para favorecer una mejor transición, apoyar el metabolismo energético y reducir el riesgo de alteraciones asociadas al hígado.
En este contexto, contar con herramientas nutricionales adecuadas permite actuar de forma preventiva y acompañar a la vaca en una de las etapas más exigentes de su ciclo productivo.
Para apoyar este objetivo, contamos con soluciones como Coforta y Rumensin, orientadas a contribuir al equilibrio metabólico, optimizar el uso de la energía y ayudar a prevenir trastornos asociados a la función hepática en vacas lecheras.
Porque cuando el hígado funciona mejor, la vaca responde mejor: produce mejor, se recupera mejor y enfrenta la transición con mayor eficiencia.
Fuente: https://www.linkedin.com/posts/the-liver-decides-more-than-we-think-when-share-7470783818250084354-Ihq2/?utm_source=social_share_send&utm_medium=ios_app&rcm=ACoAAASLxrABQ7D29wAWDxrSpyNlgUCHC850xus


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